
Berta apura su café y mordisquea un churro de punta a punta. Cada tarde, antes de comenzar su programa favorito, sirve una taza y espera la sintonía. Normalmente la canturrea. A veces, incluso, mueve un poco las caderas, como cuando era joven y él la llevaba al baile. Aquel día se sentó y miró con atención su viejo aparato cuando el locutor anunció el tema del programa: hablarían con los muertos. Y dio un respingo cuando descubrió la voz seca de Raimundo, que le decía en un susurro: “Berta, vamos al baile”.
Desde entonces, mueve el dial sin descanso para oír su voz, invitándola a bailar.
La foto es de Pedro J. Pacheco


8 comentarios:
Me encantan tus mundos paralelos pero me pasa eso a mí y tiro la radio por la ventana... ¡Qué yuyu! ;)
MaríaT, eso es porque Raimundo no te sacó a bailar... ;)
Peor seria que buscara el dial para preguntarle: Raimundo, ¿donde dejaste la libreta de la caja de ahorros..?
Muy bueno.
De entre los muertos vuelve esa voz pinturera invitándola a bailar y ella, ¡ay!, que vuelve a su juventud. No me extraña que se pase el día buscando.
Besos del más acá.
Qué susto, jo. :-)
Buen micro.
El siempre sabía lo que ella quería, ahora vete tú a saber en qué onda andará él :D Me ha gustado este relato radiofónico del más allá. Besos.
La foto es preciosa, que lo sepas... y el micro... entre terrorífico y romántico, ¿quién dijo que los fantasmas no sienten?
Besicos
Depropio: a lo mejor el próximo mensaje radiofónico es para pedir la libreta... ;)
Lola: es que a veces la nostalgia es taaan fuuerrte.
Maite: la soledad y la nostalgia hacen que te traslades al más allá
Belén: pues sí, la foto es preciosa
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