domingo, 9 de febrero de 2014

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre “Hoy no puedo”

Chaos by Marcus Schubert on 500px.com
Chaos by Marcus Schubert

Ahora que muchas personas me han dicho que ya han leído Hoy no puedo, me apetece comentar algunos aspectos de los relatos del libro. Al menos creo que es interesante poder compartir aquí con todos vosotros de dónde surgieron algunas ideas y qué intención tenía yo al escribirlo. SI AÚN NO HABÉIS LEIDO ESTE RELATO (Hoy no puedo) ES MEJOR QUE NO SIGÁIS LEYENDO ESTA ENTRADA. Si lo habéis leído, os invito a participar con vuestros comentarios.

Creo que nunca le he contado a nadie cómo surgió la idea de Hoy no puedo, el relato que da nombre a todo el libro. Así como en otros relatos la chispa se encendió con el recuerdo de un lugar o con el peso de algún personaje, en este el proceso creativo nació con algunas “imposiciones” previas, por llamarlo de alguna forma.

La primera imposición (autoimposición, realmente) era el título. Cuando aún no tenía ni idea sobre qué iba a escribir, lo único que tenía claro era que debía titularse así. Hace tiempo inicié un blog de micros con ese nombre y el dominio en Internet ya era mío, así que me pareció una coincidencia bonita (además de un título muy sonoro). 

La segunda condición era que el relato debía ser casi en su totalidad un diálogo. Me fascinan los diálogos. También me aterran. Creo que es una de las cosas más difíciles de escribir. Que sean pertinentes, que suenen naturales, que digan cosas de los personajes sin hacerlas necesariamente explícitas… Un ejemplo de un excelente diálogo es el cuento de Salinger titulado “Un día perfecto para el pez plátano”. Es un prodigio de técnica: nos da información relevante, nos muestra cómo son los personajes (los caracteriza), incluso aporta a los lectores y lectoras antecedentes de la historia que se narra a través del diálogo. Yo quería intentarlo, quería hacer algo así.

Con estas dos premisas me faltaba pensar en un pequeño detalle “sin importancia”: la historia

Sabéis (lo he contado en alguna ocasión) que en todos los relatos del libro, aun siendo independientes entre sí, hay una señal o un mensaje. Se me ocurrió que aquí podría desarrollar un enredo de parejas con dos “ex” que se liaban, y que en ese lío Irma le pide a Sergio que confiesen su infidelidad. Él, después de una noche con ella, le deja una nota en la nevera que dice “hoy no puedo” (“hoy no puedo contarle a nuestros respectivos que estamos liados”, quiere decir). Esa nota en la nevera es el detonante de las diferentes conversaciones telefónicas que desarrollan la historia a través de los diálogos

Las insinuaciones de Irma (no digáis que no mola el rollito de seducción telefónica), las dudas de Sergio, las personalidades de sus respectivas parejas (Javier y Mabel) se hacen patentes (o al menos eso pretendí) en los diálogos del relato.

¿Os gusta este relato? ¡Haced vuestros comentarios!

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